La acción transcurre en la celda común de un manicomio. Cuatro mujeres, encerradas consigo mismas, con un presente de desvarío y un pasado envuelto en tinieblas de memoria, reciben la visita forzada de un enfermero, al que sus compañeros han dejado encerrado en la habitación. El desenlace trágico es la consecuencia única y posible de este choque de voluntades. La locura reconociéndose a sí misma, no elegida, pero ante el sufrimiento, la impotencia o el abandono nos muestra un camino posible de fuga.
Notas. / Notes on the piece.
Al Otro Lado es un elogio a la locura; una tragedia de interiores, una mirada ‘foucaultiana’ a las paredes del útero original. A través de sus grietas intuimos las reglas del juego aleatorio, de una oscura noche del alma en la que los personajes se niegan a ser sólo tristeza y donde el mundo ha sido definido como ‘ese bonito lugar del que escapar’... Allí se sudan las pesadillas de la caverna, se huye de un destino cosido al cordón umbilical y se alberga la esperanza del suicidio (o eutanasia colectiva) como medio de conseguir, definitivamente, la ilusión en una felicidad negada en el lado de acá...
Luis Cañizal, Catedrático de Literatura del Instituto San Isidro de Madrid, investigador y poeta singular fue posible origen de todo lo que vino después. El primer día de clase, Luis Cañizal, entró en el aula sin saludar, colocó sus cosas sobre el escritorio ordenándolas meticulosamente y sin prisa (un ritual que repetiría todas las mañanas, algo hipnótico y que inducía al silencio), después cogió una tiza y la dejó caer sobre la mesa para que se partiera, escogió un trozo y escribió en la pizarra "La vida no es como en los libros", y entonces sí miró a sus alumnos, sonrió, dio los buenos días y dedicó tres años a rebatir ese axioma. Un endecasílabo por cierto, de los que tanto le gustaban. En sus clases no había temario ni una cronología estricta, saltaba en el tiempo y los estilos para que comprendieran que todo estaba relacionado, que para entender o descifrar un autor, un texto, una moda, había que estudiar, contrarrestar y cuestionar. Otra manera de leer, otra manera de escribir. La literatura dinamitaba sus fronteras. Y un día se toparon con Shakespeare... Y así empezó su andadura profesional, Antonio de la Fuente Arjona, como actor, como director, como autor.
Luis Cañizal, Professor of Literature at the Instituto San Isidro in Madrid, researcher and singular poet, may well have been the origin of everything that came afterwards. On the first day of class, Luis Cañizal entered the room without greeting anyone, placed his belongings carefully and methodically on the desk — a ritual he would repeat every morning, something hypnotic that induced silence. Then he picked up a piece of chalk and let it fall onto the table so it would break. Choosing one of the fragments, he wrote on the blackboard: “Life is not like in books.” Only then did he look at his students, smile, say good morning, and devote the next three years to disproving that axiom. An eleven-syllable verse, incidentally, of the kind he loved so much. There was no syllabus in his classes, nor any strict chronology. He leapt across time periods and styles so that his students would understand that everything was connected, that in order to understand or decipher an author, a text or a trend, one had to study, contrast and question. Another way of reading, another way of writing. Literature blew apart its own boundaries. And one day they encountered William Shakespeare... And that is how Antonio de la Fuente Arjona began his professional journey: as an actor, as a director, and as a playwright.
Escritura. / Style.
«Fascinado desde siempre por las palabras y el lenguaje, este influye considerablemente en el tema y el estilo de muchas de mis obras: “Palabra de Caín” (Editorial Hiria, novela), “El diálogo de la agonía” (Editorial De la Luna Libros, teatro), “El ladrón de palabras” (De la Torre Ediciones, teatro para niños), “Palabras Sagradas” (Editorial Gogoan Sestao Elkartea, relato)... El verbo liberado (al igual que el cuerpo: la carne amotinada) llama a su contrario/semejante y el mismo abecedario con el que juego me precipita a enrevesados laberintos o a callejones sin salida: refugio y cepo. Asombrado cuando las imágenes comparecen con palabras precisas (frases, sentencias, diálogos enteros), y sobrevienen imperiosas, exigentes, ordenando ser transcritas inmediatamente...» (Antonio de la Fuente Arjona).
«Always fascinated by words and language, they have had a considerable influence on the subject matter and style of many of my works: Palabra de Caín (Hiria Publishing, novel), El diálogo de la agonía (De la Luna Libros Publishing, theatre), El ladrón de palabras (De la Torre Ediciones, children’s theatre), Palabras Sagradas (Gogoan Sestao Elkartea Publishing, short story)... The liberated word (like the body itself: flesh in revolt) calls upon its opposite/twin, and the very alphabet I play with drives me into tangled labyrinths or dead ends: refuge and trap alike. I am astonished when images appear accompanied by precise words (phrases, statements, entire dialogues), arriving with urgency and insistence, demanding to be transcribed immediately...» (Antonio de la Fuente Arjona).
Teatro Rigoberta Menchú, Leganés, Madrid
Premio Textos Teatrales de Autor Extremeño FATEX 2013 + Premio Certamen AnimaT.sur de Textos Teatrales, 2020
Editora Regional de Extremadura