Resulta imposible recoger en una pieza dramática todos los sucesos protagonizados por Isabel la Católica y los matices del personaje, sólo veremos algunos episodios significativos. A través de la interacción con Cisneros y Colón, en diferentes épocas de su vida, veremos cómo estos dos gigantes también participan —sin saberlo— en la construcción de un imperio embrionario y cómo ellos mismos van evolucionando por el contacto inspirador con su soberana, la cual estaba dotada de una asombrosa clarividencia y unos refinados modales que, paradójicamente, hacían más eficiente el ejercicio del poder. En paralelo se mostrará que su relación con Fernando el Católico no fue tan idílica como siempre nos ha hecho pensar el famoso “tanto monta, monta tanto”. En la escena final se hace especial hincapié en la protección casi maternal que la reina quiso dedicar a sus nuevos súbditos de “las Indias” y que constituye un auténtico precedente en el reconocimiento de los derechos humanos a nivel mundial.
It is impossible to capture all the events involving Queen Isabella I and the nuances of her character in a single dramatic work; we will only see a few significant episodes. Through her interactions with Cisneros and Columbus, at different stages of her life, we will witness how these two giants also participated—unwittingly—in the creation of an embryonic empire, and how they themselves evolved through the inspiring contact with their sovereign, who possessed an astonishing clarity of vision and refined manners that, paradoxically, made her exercise of power more efficient. In parallel, it will be shown that her relationship with Ferdinand the Catholic was not as idyllic as the famous phrase "tanto monta, monta tanto" has led us to believe. The final scene emphasizes the almost maternal protection that the queen wanted to extend to her new subjects in "the Indies," which constitutes a true precursor in the global recognition of human rights.
Notas. / Notes on the piece.
Isabel I de Castilla fue capaz de superar con éxito grandes desafíos no sólo por su talento innato sino también por rodearse de figuras de enorme talla, entre las cuales se cuentan el cardenal Cisneros, Cristóbal Colón y su propio marido Fernando el Católico. Fue la primera reina de Castilla que realmente ejerció como tal en un mundo de hombres y en su círculo buscó rodearse de los mejores. Hoy diríamos que su liderazgo inspirador se basaba en la inteligencia emocional. En efecto, nos hallamos ante una pieza feminista que homenajea a una mujer trascendente, adelantada a su tiempo y que sustentó su reinado sobre la ética, a pesar de las decisiones controvertidas que tuvo que tomar, como por ejemplo la expulsión de los judíos.
Isabella I of Castile was able to successfully overcome great challenges not only because of her innate talent but also by surrounding herself with figures of immense stature, including Cardinal Cisneros, Christopher Columbus, and her own husband, Ferdinand the Catholic. She was the first queen of Castile to truly exercise power as such in a male-dominated world, and in her circle, she sought to surround herself with the best. Today, we would say that her inspiring leadership was based on emotional intelligence. Indeed, we are dealing with a feminist piece that pays tribute to a transcendent woman, ahead of her time, who based her reign on ethics, despite the controversial decisions she had to make, such as the expulsion of the Jews.
En el hemisferio izquierdo del cerebro, Eduardo Mohedano es Ingeniero de Telecomunicación con estudios de Grado en Administración de Empresas por la UNED. Acumula más de 25 años de carrera profesional en varias empresas del sector tecnológico, entre ellas Telefónica, IBM y Grupo Ingenium. En el hemisferio derecho es muchas cosas más: narrador, ensayista, poeta, dramaturgo, actor, dibujante frustrado, músico frustrado en proceso de redención... Desde niño le gustan las ciencias y las letras y ambas se le dan bien, así que considera una coerción del sistema educativo el verse obligado a elegir entre una cosa u otra y se define a sí mismo como un inadaptado. Llegó al teatro de la mano de la poesía, porque se dio cuenta de que no sabía recitar y acabó como dramaturgo, productor y presidente de una compañía de teatro llamada "Con tablas y a lo loco". Escribe géneros diversos: poesía, teatro, novela, ensayo, columnas de opinión... Como muestra de que la literatura no se le da mal, en el año 2017 fue premiado en el concurso nacional de cartas de amor de Puertollano. Tras realizar varios cursos de interpretación en diversas entidades, ha perfeccionado su técnica dramatúrgica en La Plaza de Poe y sigue formándose en artes escénicas.
In the left hemisphere of his brain, Eduardo Mohedano is a Telecommunications Engineer with a degree in Business Administration from UNED, and over 25 years of professional experience in leading tech companies such as Telefónica, IBM, and Grupo Ingenium. But it’s in the right hemisphere where his creative universe unfolds: storyteller, essayist, poet, playwright, actor, frustrated illustrator, and frustrated musician currently undergoing redemption. Since childhood, he has been equally passionate about science and the humanities—and good at both—which is why he has always seen having to choose between the two as an unfair constraint. He proudly defines himself as a happily unclassifiable misfit. His path to theater began through poetry, when he realized he didn’t know how to recite… and ended up becoming a playwright, producer, and president of the theater company Con tablas y a lo loco ("With Stage and Madness"). As an author, he explores a wide range of genres: poetry, theater, fiction, essays, and opinion columns. In 2017, he won first prize in the National Love Letter Contest of Puertollano, a testament to his literary versatility. Trained in acting through various institutions, he refined his playwriting skills at La Plaza de Poe and continues to grow in the performing arts, blending technical precision with a boundless creativity that shines through in each of his works.
Escritura. / Style.
«Comparto la frase atribuida a Odysséas Elýtis: "Escribo para que la muerte no tenga la última palabra". Por haber llegado al teatro de la mano de la poesía, comencé interesándome por el teatro del Siglo de Oro y el Romanticismo. Puedo decir que soy uno de los pocos autores vivos que ha escrito una obra de teatro en verso (Las nueve agujas del reloj), pero no creo que repita la experiencia porque es muy trabajoso y este esfuerzo apenas se valora. Hasta ahora he sido un dramaturgo clásico y me gusta que en el lenguaje haya una poética, aunque por mi condición de Ingeniero de Teleco estoy acostumbrado a la innovación. Ya dijo Heráclito que el cambio es la única constante. También soy tradicional en que me preocupan los grandes temas de siempre: la vida y la muerte, el amor, la libertad frente al destino, el paso del tiempo, la juventud y la vejez. En especial, la lucha por el poder es un tema que me fascina. No obstante, como es bien conocido que a la mayoría del público lo que le gusta es reírse, mis obras contienen sentido del humor incluso cuando no son comedias. Me gusta la mezcla de comedia y drama, ya dijo Lope de Vega que en la vida nada de esto se encuentra en estado puro.» (Eduardo Mohedano).
“I share the phrase attributed to Odysseas Elytis: ‘I write so that death does not have the last word.’” Since I came to theater through poetry, I initially became interested in the Golden Age and Romanticism. I can say I’m one of the few living authors who has written a play in verse (The Nine Clock Hands), though I probably won’t repeat the experience—it’s extremely demanding, and such effort is rarely appreciated. So far, I’ve been a classical playwright, and I enjoy poetic language. Still, as a Telecommunications Engineer, I’m used to innovation. Heraclitus once said that change is the only constant. In that sense, I remain traditional in my concern for the great, timeless themes: life and death, love, freedom versus fate, the passage of time, youth and old age. Above all, I’m fascinated by the struggle for power. That said, it’s well known that most audiences love to laugh—so even when my plays aren’t comedies, humor is never absent. I love blending comedy and drama. As Lope de Vega said, ‘In life, none of these exist in a pure state.’” (Eduardo Mohedano).