Pau sueña con una Cataluña independiente y tiene un plan para que este sueño se convierta en realidad. Es un plan de cuatro pasos. Paso 1: Declarar la independencia de su piso respecto a Cataluña. Paso 2: Coronarse rey. Paso 3: Conquistar Cataluña. Paso 4: Abdicar. Es un plan ambicioso y desesperado. Igual que Pau.
Pau dreams of an independent Catalonia and has a plan to make this dream come true. It’s a four-step plan. Step 1: Declare the independence of his apartment from Catalonia. Step 2: Crown himself king. Step 3: Conquer Catalonia. Step 4: Abdicate. It’s an ambitious and desperate plan. Just like Pau.
Notas. / Notes on the piece.
En el verano de 2012, el actor David Planas me encargó un monólogo sobre la identidad catalana. El resultado es una comedia protagonizada por el soberanista más impaciente del mundo. Pocos meses antes, el actor Pep Garcia-Pascual me había propuesto escribir 'Pep Talk', en la que un entrenador de fútbol imparte una conferencia sobre “la forma de ser de los catalanes como factor clave para alcanzar el éxito”. Tres años después acabaría escribiendo 'Betún', el último monólogo de una trilogía sobre Cataluña. ('Pau I el Conqueridor' se estrenó en La Planeta de Girona el mismo día que Superman, el periodista del Daily Planet, cumplía 75 años.)
In the summer of 2012, the actor David Planas commissioned me to write a monologue about Catalan identity. The result is a comedy starring the most impatient pro-independence Catalan in the world. A few months earlier, the actor Pep Garcia-Pascual had asked me to write 'Pep Talk', in which a football coach gives a lecture on “the Catalan way of being as a key factor for achieving success.” Three years later, I would end up writing 'Betún', the final monologue of a trilogy about Catalonia. ('Pau I el Conqueridor' premiered at La Planeta in Girona on the same day that Superman, the Daily Planet reporter, turned 75.)
«Aunque no he logrado vivir del teatro, estoy vivo gracias a él: mis padres se conocieron en una compañía amateur. Sin embargo, muchas décadas y algunas obras después, continúo sintiéndome un intruso. Quizá porque accedí por la puerta de atrás, una puerta que ni siquiera sabía que estaba abierta. Un verano se me ocurrió escribir una comedia sobre un falso superhéroe y un superhéroe falso. Sin más intención que divertirme y, de paso, resarcirme del desgaste sufrido en los mundos de la publicidad (mi profesión) y el guion audiovisual (mi vocación frustrada). Jamás imaginé que aquel texto pudiera saltar a un escenario. Pero saltó: siete veranos después, un director lo encontró por azar y decidió montarlo. De repente, un mundo nuevo y milenario se abría ante mí: no sólo podía escribir obras de teatro, sino que había unas personas dispuestas a darles vida, y a vivirlas. Aunque yo fuera un intruso. Aunque lo siga siendo. O tal vez no. Tal vez el único intruso sea el teatro mismo; como un primo lejano con acento griego que te visita por sorpresa, se queda un par de días y, cuando quieres darte cuenta, ya se ha instalado de por vida.» (Alberto Ramos).
«Although I haven’t managed to make a living from theatre, I’m alive because of it: my parents met in an amateur company. And yet, many decades and a few plays later, I still feel like an intruder. Maybe because I came in through the back door—a door I didn’t even know was open. One summer, I had the idea to write a comedy about a fake superhero and a falsely accused one. My only intention was to have fun and, along the way, recover from the wear and tear of the advertising world (my profession) and screenwriting (my frustrated vocation). I never imagined that script would make it to a stage. But it did: seven summers later, a director stumbled upon it and decided to produce it. Suddenly, a new and ancient world opened up before me—not only could I write plays, but there were people willing to bring them to life, and to live them. Even if I was an intruder. Even if I still am. Or maybe not. Maybe the only intruder is theatre itself; like a distant cousin with a Greek accent who shows up unannounced, stays for a couple of days, and before you know it, has moved in for good.» (Alberto Ramos).
Escritura. / Style.
«Versión larga: mi escritura es un cruce bastardo de géneros. Ciencia ficción y comedia, thriller y comedia, fantasía y comedia, terror y comedia, drama y comedia, comedia y comedia. Versión corta: escribo comedias. Versión cursi: las comedias me escriben a mí. Versión ampliada: me gusta contar historias, sin importar el género. Sin embargo, antes o después aparece la comedia: en una escena, en una réplica, en una acotación. La comedia está ahí, al acecho, esperando el mejor momento para saltar, para hundir los colmillos en la yugular del texto. Versión tras el ataque: la comedia es buena. La comedia es mi amiga. La comedia es mi aliada contra la afectación y la solemnidad. La comedia es la kriptonita que humaniza a los héroes. La comedia es una máscara que me permite enseñar las vergüenzas, también las propias. Versión exculpatoria: si mi próxima obra no es una comedia, por favor, no me lo tengáis en cuenta.» (Alberto Ramos).
«Long version: my writing style is a bastard amalgamation of genres. Science fiction and comedy; thriller and comedy; fantasy and comedy; terror and comedy; drama and comedy; comedy and comedy. Short version: I write comedies. Cheesy version: comedies write me. Extended version: I like to tell stories, regardless of the genre. However, comedy always appears sooner or later: in a scene, in a retort or in stage directions. Comedy is always there, lurking in the background, waiting for the opportune moment to pounce, to sink its teeth into the jugular vein of the text. Version after the attack: comedy is good. Comedy is my friend. Comedy is my ally against affectation and solemnity. Comedy is the kryptonite that makes our heroes human. Comedy is a mask that allows me to exhibit shame, even my own. Exculpatory version: if my next piece isn’t a comedy, please don’t blame me.» (Alberto Ramos).